Canal Moraleda: Una conexión a la patagonia profunda


Con toda autoridad, se puede decir que la Patagonia es un laberinto de paisajes que te harán vivir grandes aventuras. Esto porque sus archipiélagos, canales, lagos, bosques, fauna y ríos van apareciendo poco a poco cuando te decides conocer el extremo sur del mundo. Es ahí donde nace la obligación de navegar por medio de toda esa naturaleza, ya que vivirás una experiencia difícil de olvidar.

 

El escenario natural único del Canal Moraleda

 

En ese sentido, una de las principales rutas que se deben recorrer es la que está compuesta por el Canal Moraleda, ubicado entre la Isla de las Guaitecas y el Parque Nacional Isla Magdalena. Su paisaje y su gran relevancia histórica, ya que se dice que fue utilizado de forma frecuente por el pueblo chono, lo convierten en un lugar de especial interés por el turista nacional y extranjero.

Al navegar por este canal se tiene acceso a lugares como Melinka, que destaca por ser un pueblo de pescadores que te transporta en el tiempo al seguir fiel a sus tradiciones y costumbres. Es la localidad más antigua de la región de Aysén y tiene cerca de 1500 habitantes.

Otro de los atractivos muy cerca de este canal es el Parque Nacional Isla Magdalena, reconocido por ser el hábitat de animales como pingüinos, zorzales y lobos marinos. También se encuentra Puerto Aguirre, lugar que posee un gran valor patrimonial por el asentamiento de huiliches en la zona.

 

Ruta Skorpios para disfrutar de este canal

 

Actualmente, una de las rutas más ideales para recorrer este canal y los más impresionantes paisajes que lo rodean es la Ruta Alacalufe creada por Skorpios, la cual contempla la navegación y visita a lugares que van desde el archipiélago de Chiloé, Puerto Aguirre, Puerto Edén hasta el glaciar Pío XI, considerado el más grande del hemisferio sur, el glaciar Amalia y el glaciar El Brujo, entre otros lugares.

Uno de los escenarios únicos que ofrece esta experiencia es la posibilidad de ver el amanecer navegando por el Canal Moraleda en medio de una Patagonia silenciosa que se va despertando poco a poco. Nunca hay que olvidarse de lo importante que es vivir nuevas experiencias y definitivamente esta es una que hay que agregar a la lista de aventuras.