Fiordo Quitralco y las Termas de Skorpios


Ríos y montañas esculpidos por glaciares

Hace miles de años, cuando el frío permitía la prevalencia de tremendas masas de hielo hacia los extremos del planeta, los glaciares se abrían paso entre los valles de montañas, excavándolos y tallándolos con el paso del tiempo. Hoy, con una temperatura más templada, es posible ver los resultados: majestuosos pasos de agua que se abren camino desde los mares, entre cumbres milenarias y valles perdidos en el tiempo.

Estas entradas de agua reciben el nombre de fiordos, y las condiciones que los generan son tan particulares que sólo se pueden encontrar en exclusivas partes del mundo, principalmente en Alaska, Noruega, Canadá, Groenlandia, Nueva Zelanda y en la parte occidental de la Patagonia, en Chile, lecho de múltiples fiordos chilenos gracias a sus peculiares terrenos insulares.

 

Fiordo Quitralco: una cuna de glaciares

Fiordos

Es uno de los fiordos chilenos más impresionantes de la Patagonia. Ubicado a unos 96 kilómetros al norte de la laguna San Rafael y el glaciar homónimo, este paso de agua entre valles hundidos se encuentra en pleno corazón de la Región de Aysén, en la misma latitud y hacia el oeste de la ciudad de Coyhaique.

El fiordo Quitralco fue declarado Santuario de la Naturaleza por el Consejo de Monumentos y Parques de Chile el año 1996, y su nombre significa “aguas de fuego”. Este canal formaba parte de las antiguas rutas canoeras de los chonos, y actualmente existen cruceros que permiten adentrarnos en los paisajes y canales propios de las milenarias culturas magallánicas.

 

Actividades y aguas termales de Skorpios

piscina

Adentrarse en los fiordos chilenos es posible gracias a los itinerarios que ofrecen los cruceros Skorpios. El fiordo Quitralco, en particular, forma parte de la conocida como ruta Chonos, lugar en que el servicio de cruceros pone a disposición de los viajeros más de 1000 hectáreas de bosque y montañas. Por si fuera poco, este sitio es nido además de exquisitas instalaciones termales, cuyas cálidas aguas provienen directamente de fuentes volcánicas.

Las actividades para realizar en Quitralco son variadas, por supuesto. Los paseos en botes a motor para internarse en las aguas del fiordo son unos de los grandes atractivos. La pesca deportiva, asimismo, es una ocupación de la que muchos se terminan enamorando recién en el viaje.

La gastronomía no se queda atrás en Quitralco, y el disfrute de una buena comida patagónica alcanza su cénit con la preparación de carnes a las brasas en un verdadero fogón criollo. Para después de comer, no hay como una buena caminata por las selvas australes, con variados senderos y un parque constituido por jardines de árboles y arbustos nativos.

Y para terminar la jornada como corresponde, un buen baño de aguas termales es como un sueño en el paraíso, en una de las regiones más australes del planeta. Para relajarse, respirar y distraerse del mundo. Se han habilitado piscinas tanto al aire libre como techadas, adaptándose a los distintos gustos de los viajeros. Además, sus paisajes nos sorprenden con un entre río que nace de la montaña, cuyas aguas -potables- son usadas para el abastecimiento del crucero Skorpios II.

El fiordo Quitralco es un paraíso de antaño, que resguarda todas las memorias patagónicas de pueblos casi olvidados, y que podemos recordar actualmente al adentrarnos en estos increíbles valles rodeados de aguas.