Conoce algunas especies comestibles de la Patagonia chilena


Dentro de su larga y rica geografía, Chile cobija una gran cantidad de especies nativas o endémicas. Cuando de especies comestibles se trata, la flora y fauna de la Patagonia chilena ha servido de alimento para culturas ancestrales como los Kawéskar, Yagán y Selk-nam, tribus canoeras, nómades, recolectores y cazadores.

La relación de estas culturas con el entorno era única, pues desarrollaron una resistencia al clima extremo de los lugares más inhóspitos en las tierras más australes del planeta, donde también pudieron encontrar diversos recursos para complementar su dieta entre malezas, frutos y hongos.

 

¿Qué tipo de especies comestibles se pueden encontrar en la Patagonia?

 

La Patagonia es extensa, fría y con paisajes que han resistido la intervención y paso del hombre. Allí, entre su clima extremo, la vida juega a ocultarse entre malezas, dando pie a diversas especies que pueden ser comestibles.

 

Hongos

 

La Región de Aysén es uno de los lugares con mayor riqueza de hongos en el país. Debido a esto, la Universidad de Magallanes desarrolló el programa “Hongusto”, que busca orientar y dar a conocer las diferentes especies que crecen y se cultivan en la región, para así explorar sus usos culinarios y preservar sus características.

Champignon de Campo, Morilla, Champignon Ostra, Oreja de Palo, entre otros, son parte de las especies de hongos comestibles que se pueden encontrar por la región, cifra que asciende a más de 10. Poseen características medicinales y también pueden ser usados en la cocina. Es posible identificarlos por sus características porosas. Sin embargo, sin el debido conocimiento no es posible recolectar cualquier especie, por lo que es recomendable acompañarse de un experto. No todos los hongos son comestibles.

 

Frutilla blanca

 

Este peculiar fruto es endémico y se da desde Chiloé hasta el sur de Chile. Considerado un cultivo boutique, no posee agentes alérgenos, es de un sabor más intenso que la frutilla tradicional y tiene mejores condiciones antioxidantes.

 

Calafate

 

De gran poder antioxidante y una gran fuente de vitamina C, este fruto símbolo de la zona sur, específicamente de la Región de Magallanes, posee un exquisito sabor dulce (incluso ha servido para potenciar el sabor de cervezas artesanales) entre otras características, que lo elevan a la categoría de súper fruta ¿Te animas a probar sus especiales propiedades? porque como dice el himno a la ciudad de Punta Arenas, “el que come calafate ha de volver.”

La flora y fauna de la Patagonia chilena es aún un territorio inexplorado, de complejos saberes, sabores y tesoros ocultos. Su intensa gastronomía y paisajes gélidos rodeados de naturaleza ancestral se convierten en la postal perfecta para descubrir sus bondades.