La historia del descubrimiento del Glaciar San Rafael


El Glaciar San Rafael es un cuerpo de hielo gigantesco, de unos 4200 kilómetros cuadrados, que se encuentra en la Patagonia Chilena. Es uno de los campos de hielo más antiguos del planeta, y es parte del Parque Nacional de Laguna San Rafael, el cual fue declarado por la Unesco en 1979 como Reserva Mundial de la Biosfera.

 

Historia del descubrimiento del Glaciar San Rafael

 

glaciar san rafael

 

La exploración de la región antártica de Chile, es una interesante historia que data del siglo XVII, cuando el explorador jesuita Juan García Tao, partió a esta zona desconocida en 1620 en búsqueda de unos españoles perdidos en una mítica ciudad perdida.

Según Mateo Martinic Beros, en Chile durante el siglo XVI, corría un rumor que hablaba de una ciudad oculta en la Patagonia habitada por hombres rubios, vestidos como españoles, que habían sobrevivido a un naufragio y que lograron convivir en paz con los indígenas de la zona.

Aparentemente, la ciudad tenía abundantes riquezas, y se decía que hasta los rastrillos que se usaban para cultivar estaban hechos de oro. Había numerosos testimonios de personas que aseguraban haber conocido a alguien que había estado en la ciudad perdida; tanto colonizadores como indígenas parecían estar seguros de la existencia del asentamiento.

Durante el siglo XVI, se le dio el nombre de Los Césares a esta comunidad perdida. Luego de la presión de personas influyentes en la región chilena, se logró que el Rey de España autorizara al gobernador de Chile en ese entonces, el militar español Lope de Ulloa y Lemos, a emprender una expedición en 1619 para descubrir la ciudad legendaria. Ulloa y Lemos envió dos expediciones a esta zona; una por la cordillera frente a Chiloé, encomendada a Diego Flores de León, y otra marítima a cargo de Juan García Tao.

Juan García Tao partió hacia el Estrecho de Magallanes el 6 de octubre de 1820, con su tripulación embarcada en tres piraguas. De acuerdo con la historiadora María Ximena Urbina, los registros describen el viaje como accidentado, debido a las aguas peligrosas, y al hecho de haber tenido que desarmar las embarcaciones para atravesar a pie una zona montañosa, debiendo coserlas de nuevo en otra costa. Además, a pesar de llevar un intérprete, durante el viaje hubo numerosos problemas de comunicación con las comunidades indígenas de la zona, las cuales fueron hostiles con los exploradores en algunas ocasiones.

Es durante este viaje que Juan García Tao encuentra el Glaciar, el río Témpanos y la laguna, a los que luego bautiza como San Rafael, en honor a su misión Jesuita.

A pesar del extenso terreno recorrido por la tripulación de Juan García Tao, durante meses de expedición con escasos recursos, heridos, sin intérprentes, y siendo traicionado por algunos indígenas que llevaba en su grupo, decide regresar a la ciudad de Castro, triste y desanimado por no haber encontrado la ciudad de Los Césares, de cuya existencia todavía confiaba.

Sin embargo, para Chile, y en ese momento la corona española, la expedición de García Tao tendría gran importancia gracias a sus descubrimientos geográficos, que permitieron conocer de maneras más profundas la región magallánica para solicitar nuevas exploraciones.

En la actualidad, el Glaciar San Rafael es considerado como el cuerpo de hielo más cercano al Ecuador del que se conoce; y su singularidad, con paisajes únicos, lo hacen un destino turístico imperdible y una experiencia inolvidable.