La magia del Glaciar El Brujo


La zona austral es el refugio de silentes y milenarios testigos del paso del tiempo: los glaciares. Ya llegando a

Magallanes es posible encontrar cerca de 30 de ellos, pero el glaciar El Brujo es uno de los más admirados por quienes, año tras año, se embarcan en Skorpios para realizar la ruta Kaweskar.

¿Quieres saber más? Entonces sigue leyendo y revisa en qué consiste la experiencia de estar ante esta imponente manifestación de la naturaleza.

La sensación que genera contemplar una formación de hielo milenaria es, por así decirlo, sobrecogedora. Y es que el glaciar El Brujo deja atónitos a los visitantes que surcan las aguas australes para admirar la belleza de paisajes únicos en el mundo.

 

Glaciar El Brujo: una experiencia espiritual

Glaciar El Brujo

Con más de dos kilómetros de ancho, el glaciar El Brujo es una de las importantes atracciones de la ruta Kaweskar, una travesía que inicia en Puerto Natales y que recorre los principales fiordos de la zona. Admirar este enorme bloque de hielo es entender que no vinimos al mundo a generar riquezas materiales. Y es que las tonalidades, texturas y paz que se respira invitan a abandonar las preocupaciones y concentrarse en tan imponente maravilla de la naturaleza.

Si bien el acercamiento hasta el gigante depende de las condiciones climáticas del momento, el solo hecho de estar frente al glaciar El Brujo basta para sentir la fuerza de la naturaleza, expresada en un enorme bloque de hielo con miles de años a su haber.

Uno de los principales atractivos de este habitante del Chile austral son sus torres de más de 70 metros de altura que, si estás de suerte, te deleitarán con esporádicos desprendimientos de hielo, los únicos quiebres permitidos para la tranquilidad imperante de la zona, una que alberga una nutrida fauna marina, con la ballena azul como principal protagonista.

Como mencionábamos líneas atrás, si las condiciones del clima lo permiten, es posible -a través de botes menores- acercarse al glaciar El Brujo. Su acceso está dado por medio de una roca de origen magmático, una suerte de puerto para los visitantes que se aventuran desde la embarcación hacia este testigo mudo del paso de los años, miles de años.

Glaciar El Brujo

 

Lamentablemente, y producto del calentamiento global, este tipo de maravillas podrían estar destinadas a desaparecer, borrando toda huella de su existencia en este planeta, aunque hay excepciones: el glaciar Pío XI es el único que, en vez de derretirse, ha aumentado su masa.

El glaciar El Brujo es uno de los más hermosos e imponentes de la zona austral de Chile, pero no es el único que verás, pues la ruta Kaweskar considera la visita o paso por cerca de 15 glaciares, entre los que se cuentan el Amalia, el Bernal y el Alsina. Este último es el de menor tamaño, aunque también uno de los más sublimes por los colores y tonalidades que generan sus hielos. Además, todo esto se complementa por los paseos entre los fiordos patagónicos, constituyendo -más que una experiencia- un verdadero privilegio.