La extraordinaria ciencia tras los glaciares de la Patagonia


Los glaciares son grandes masas de agua congelada cuya vida está definida por el movimiento y el cambio. En Chile existen más de veinticuatro mil glaciares.

Distribuidos de norte a sur, algunos pronto desaparecerán, otros sufren los efectos negativos del cambio climático y, contra todo pronóstico, uno de los glaciares de la Patagonia aumenta su tamaño conforme pasa el tiempo.

 

¿Cuál es el valor científico de los glaciares?

 

Los glaciares son al planeta, lo que las cajas negras a los aviones. Es decir, un gran depósito de información acerca de los distintos procesos que ha vivido la Tierra, como por ejemplo: las etapas geológicas, los cambios climáticos, el calentamiento global y las eras de hielo.

Por este motivo, los científicos han desarrollado diversas técnicas para poder extraer la información sobre las edades del planeta que los glaciares guardan en su interior.

Una de estas técnicas es la denominada “ice core”, que consiste en taladrar y extraer muestras con forma de láminas o cilindros directamente desde estas grandes masas de hielo. Este método de estudio ha sido aplicado ampliamente desde 1950 sobre todo en Groenlandia y en la Antártica.

Algunos de los ice core más grandes extraídos han alcanzado longitudes de hasta tres kilómetros. Gracias a esto se han podido comparar las concentraciones de gases invernadero –como dióxido de carbono y metano-, o las temperaturas existentes en la Tierra hace miles de años.

 

Glaciares de la Patagonia: un laboratorio científico al aire libre

 

Los Campos de Hielo de la Patagonia constituyen la capa de hielo más grande del hemisferio sur. Su área de extensión cubre aproximadamente unos veinte mil kilómetros cuadrados.

Existen dos tipos de glaciares: los fríos y los templados, siendo los de la Patagonia del segundo tipo. Estas masas de hielo se caracterizan por sus movimientos rápidos y erosivos sobre la superficie terrestre.

El estudio de los glaciares patagónicos ha ayudado a entender cómo estos pueden tallar fiordos de gran profundidad en poco tiempo –como es el caso del glaciar Jorge Montt-, a qué velocidades se mueven o bien, en qué condiciones climáticas su volumen puede aumentar, como ocurre con el sorprendente glaciar Pío XI en los canales de la isla Wellington en Magallanes.

 

 

Los glaciares de la Patagonia son una de las fuentes de agua dulce más importantes del planeta y si bien el cambio es parte de su naturaleza, contribuir a su preservación es tarea de todos.