Las maravillas del Desierto de San Pedro de Atacama


Visitar el Desierto de San Pedro de Atacama es definitivamente un viaje fuera de serie. Su extensión de más de 100.000 km² parece salida de una postal de otro planeta. Delimitado por la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, este lugar posee extraordinarios paisajes de llanuras, salares y dunas combinando tonos rojizos, naranjas y grises.

Para hacerlo aún más atractivo, vale la pena mencionar que algunos estudios señalan que este desierto es uno de los mejores lugares del mundo para observar las estrellas. Ubicado en el llano de Chajnantor —en medio del desierto—, se encuentran las anteras de ALMA, el observatorio más grande del mundo.

Otro dato curioso que poca gente conoce es que en San Pedro de Atacama se da un fenómeno bastante extraño cada cierta cantidad de años ¡el desierto se llena de flores!  Durante el “milagro de Atacama”, múltiples especies embellecen la tierra.

¿Qué hacer en el Desierto de Atacama?

Ahora bien, ya se tiene claro que este lugar es un destino imperdible si se visita Chile, por lo que, a continuación, se mencionan algunas actividades que se pueden realizar.

1. Reserva Nacional Los Flamencos

Esta reserva fue creada en 1900 con el propósito de proteger especies endémicas de la zona como el puma y la vicuña. Tiene más de 70.000 hectáreas de terreno y está dividida en siete sectores, los cuales cuentan con características distintas tratándose no solo de relieve e hidrografía, sino también de clima, flora y fauna.  Por esta razón, se pueden admirar magníficas lagunas y montañas, según donde uno se ubique.

2. Valle de la Luna 

A este lugar se le atribuye su nombre gracias al extraño paisaje “lunar” que presenta. La erosión eólica ha causado que el terreno esté repleto de montículos y crestas filosas de una extensa gama de colores, simulando una película de ciencia-ficción. Sin duda alguna, el Valle de la Luna es uno de los principales y más conocidos atractivos del Desierto.

Las rocas sedimentadas de que conforman este lugar están intervenidas por minerales como la arcilla, el yeso, sal, entre otros.  Existen varios recorridos guiados hacia el Valle de Luna, donde se recomienda siempre observar el atardecer en la Cordillera de Sal.

Para deleitarse con estas maravillas de la naturaleza, el Programa especial de Skorpios: Glaciares y Desiertos tiene como destino San Pedro de Atacama y otras majestuosas paradas de la Patagonia chilena.