El Lobo Marino Enamorado, un mito Yaman único


Si de culturas únicas hablamos, los Yámanas se destacan al ser el pueblo más austral del mundo y, a pesar de que ya están extintos, su cultura sigue vigente en la región chilena, marcando la vida de los habitantes de la zona en su día a día.

 

La cultura Yámana

Hasta hoy en día no se sabe cómo el pueblo de los Yámanas, o yaganes, llegaron a territorios tan australes; ubicados entre el margen norte del canal Beagle y el Cabo de Hornos. Vivieron por cientos de años hasta la llegada de los primeros europeos a la zona que, según se cuenta, vieron desde sus barcos grandes llamaradas de fuego, por lo que nombraron al territorio “Tierra del Fuego”.

Su principal medio de transporte eran canoas hechas con madera de Guindo, un árbol de la zona, lo que los hizo hábiles pescadores. También, las mujeres eran conocidas por ser experimentadas buceadoras y expertas en cestería. Su bien más preciado era el fuego, que los mantenía calientes junto a sus pieles de lobo marino, en un ambiente donde las temperaturas nunca superaban los cero grados.

Además de lo anterior, hay una historia particular del pueblo Yámana que llama la atención por su contenido, hablamos del mito del lobo marino enamorado.

 

El lobo marino enamorado

Cuenta la historia que un día una joven Yaman caminaba por la orilla del mar, siendo observada por un gran lobo marino. De repente, la marea atrapó a la joven y la arrastró al mar, esta intentó nadar a la playa, pero el lobo marino había saltado a donde estaba ella y le impedía nadar a su hogar. Después de horas intentándolo, se rindió al lobo marino y este la llevo nadando hasta una cueva marina.

Los meses pasaron y la joven, ya rendida a los esfuerzos del animal, tuvo un hijo: parecía un hombre normal, con la diferencia de tener una piel dura y llena de pelos como la de un lobo marino. El padre traía todos los días el alimento, teniendo que comerlo crudo por la falta de fuego en la cueva. Un día, la joven yagan convenció al lobo marino de que su hijo debía vivir con los hombres, y los tres nadaron de vuelta al pueblo de la joven. Al llegar, la recibieron con su hijo, mientras que el animal se quedó entre las rocas, observando.

Un día, mientras la joven madre buscaba mariscos con las demás mujeres, y su hijo jugaba con los niños del pueblo, los hombres fueron a cazar, viendo de lejos al gran lobo marino descansando. No dudaron y le clavaron sus lanzas en el cuerpo, lo llevaron de vuelta al pueblo y todos cenaron carne del animal, incluido el niño lobo, que jamás había probado la carne, y mucho menos la de su padre. La joven, al volver y ver este espectáculo, entró en pánico y golpeó a su hijo con una piedra, pero el niño no murió, sino que se convirtió en un pez suyna -o pez piedra- y se fue al mar. Nunca más vieron a la joven madre.

 

Visita la Patagonia

 

Si tienes la oportunidad de viajar al sur austral de Chile, no te puedes perder la oportunidad de viajar con Skorpios por la zona donde el pueblo Yaman, y otras culturas de la zona, basaron sus mitos, incluido el del lobo marino enamorado. Podrás ver la flora y fauna de la zona y, con suerte, podrás ver al pez suyna.