¿Qué ofrece la Patagonia según la época del año?


Tal como sucede a la hora de ponerse a la moda, para viajar a la Patagonia hay que tener en cuenta la época del año antes de tomar una decisión: lo importante es saber qué nos ofrecen las temporadas primavera-verano u otoño invierno.

 

Sea como sea, cada época tiene sus panoramas y encantos particulares, siempre bajo la belleza del entorno natural que jamás se muda de las tierras patagónicas.

 

A continuación te brindamos una breve guía de qué ofrece la Patagonia chilena según la época del año en la que se viaja.

 

Temporada primavera-verano

 

La preferida por los miles de viajeros que cada año visitan la Patagonia. La temporada primavera-verano abarca los meses de octubre a marzo y se caracteriza por, lógicamente, brindar una temperatura más cálida que puede llegar hasta los 22°C en promedio en enero y febrero (dependiendo del lugar de la Patagonia en que te encuentres).

 

Eso sí, nunca hay que olvidar que el extremo sur del mundo nos puede sorprender con lluvias y temperaturas bajas en cualquier mes del año, por lo que se recomienda siempre viajar preparado con ropa adecuada para climas extremos

 

El viento también es un protagonista en esta época del año, por lo que hay que tener en cuenta este factor al momento de escoger las prendas para echar a la maleta.

 

Los meses de verano (enero, febrero y principios de marzo) son considerados la temporada alta de la Patagonia, por lo que si no te quieres topar con muchos turistas, pero te agrada una temperatura cálida, lo recomendable es visitar la Patagonia en los meses de primavera (octubre, noviembre y diciembre).

 

Si lo tuyo son las cabalgatas, el trekking, el kayak o el ciclismo, la temporada primavera-verano es la adecuada para tomar tours guiados que incluyan estas actividades, para aprovechar así lo amigable que se puede volver el clima durante estos meses.

 

La flora y fauna en temporada primavera-verano

 

Es en primavera cuando la vegetación comienza a renacer y los animales a salir de sus letargos invernales para comenzar sus apareamientos. Por ello, la belleza del paisaje se empieza a colorear con flores y en los parques nacionales -como Torres del Paine- es mucho más probable avistar animales endémicos: huemules, guanacos, zorros y chingues (conocidos también como zorrillos) se dejan apreciar de vez en cuando para el deleite de los visitantes.

Ferias costumbristas: panorama cultural del verano patagónico

 

Como complemento de la belleza de fiordos, glaciares, montañas y bosques están los atractivos culturales que se llevan a cabo en diferentes pueblos y ciudades patagónicos. 

 

En esta categoría destacan las ferias costumbristas: eventos organizados por los patagones para celebrar su idiosincrasia y mostrar a los visitantes sus tradiciones y su riqueza artesanal y gastronómica. 

 

Las ferias costumbristas se llevan a cabo principalmente en los meses de enero y febrero, ya que así se puede aprovechar el buen tiempo y deleitar a una mayor cantidad de turistas.

 

Algunas ferias costumbristas patagónicas son las siguientes:

 

Festival de la esquila: se realiza en Villa Tehuelches el tercer fin de semana del mes de enero (Villa Tehuelches se ubica a 100 km de Punta Arenas, aproximadamente)

 

Festival costumbrista chilote: desde 1979 se lleva a cabo esta feria costumbrista en la ciudad de Castro de la isla de Chiloé, el tercer fin de semana del mes de febrero.

 

Festival de asado internacional de Tierra del Fuego: el asado al palo es el protagonista de este festival que se realiza en febrero en la fueguina ciudad de Porvenir. 

 

Temporada otoño-invierno: 

 

Si bien el clima patagónico se vuelve más extremo en los meses de otoño e invierno, la comodidad de un crucero nos permite disfrutar de la belleza austral en casi cualquier época del año. Por ejemplo, Cruceros Skorpios tiene zarpes de sus naves desde el mes de septiembre hasta el otoñal mes de abril.

 

En esta temporada baja la afluencia de turistas y la temperatura, por lo que hay que tomar resguardos y viajar con ropa adecuada para fríos que alcanzan los 2°C en promedio durante los meses de junio, julio y agosto. Eso sí, disminuye el viento en comparación con los meses de primavera y verano, por lo que el clima se vuelve más estable.

 

En otoño son los tonos cafés y rojizos los que se empiezan a apoderar de la naturaleza, bañando así los parque nacionales como Torres del Paine de una peculiar y nostálgica belleza.

 

Festivales de invierno

 

Si bien son mucho menos que en verano, es posible encontrar festivales de invierno en las ciudades de la Patagonia chilena. 

 

Por ejemplo, desde 1996 se realiza en Punta Arenas las invernadas: 40 días entre junio y julio en los que se realizan muestras artesanales, carnaval, exposiciones culturales y eventos deportivos. Todo culmina con un show pirotécnico en la Costanera del Estrecho.

 

Aysén, por su parte, cuenta con un festival de invierno que se realiza en agosto y en el que resalta la ya tradicional carrera de aventuras y otras actividades familiares como caminatas con raquetas de nieve.

 

La Patagonia te recibe siempre con su encanto natural y cultural, sin importar si es invierno, verano, otoño o primavera. Sólo se debe tomar una decisión informada para escoger la época del año que mejor se ajuste a lo que espera y quiere cada visitante.