El legado de los inmigrantes en Puerto Montt


La inmigración es un proceso de larga data en Chile, el cual se ha manifestado a lo largo de la historia de distintas formas y respondiendo a diferentes causas. Ha sido impulsada por iniciativas privadas y/o gubernamentales, e incluso en la actualidad es una temática vigente en el desarrollo del país.

 

Inmigración alemana

 

Inmigración alemana

Desde principios de la década de 1840, se manifestó la necesidad de poblar las zonas más extremas de Chile, luego de haber conseguido la independencia y estabilización del gobierno central mediante la Constitución de 1833. Estas intenciones tuvieron como consecuencia la dictación de la ley de inmigración selectiva (1845), que buscaba incentivar la inmigración calificada a nuestro país. La tarea se solicitó a don Rodolfo Phillippi, quién comenzó con la labor, seguido de don Vicente Pérez Rosales. Mediante esta ley se entregaban diferentes beneficios a las familias de extranjeros que pudieran significar un aporte para el país, permitiéndoseles habitar los terrenos vacantes del Estado, bajo la premisa expresada por Juan Bautista Alberdi: “Gobernar es poblar”.

Las familias alemanas construyeron su espacio en los terrenos chilenos, muchas veces desde la nada. Como la actividad preponderante seguía siendo la agropecuaria, se requerían de largas extensiones de tierra para ubicar a los inmigrantes. Así, los alemanes crearon distintas ciudades, dentro de las cuales se encuentra Puerto Montt – fundada en el año 1852, -junto con Puerto Varas y Frutillar, entre otras.

Nuevas oleadas de inmigrantes

 

Nuevas oleadas de inmigrantes

En el siglo XX, la inmigración se vio mermada por la crisis económica en que entró el país, sumado a la ausencia de medidas gubernamentales o políticas públicas respecto a la materia. Aún así, junto a las oleadas de inmigración de los años 1850 y 1870, en 1933 y 1945 volvieron a llegar centenares de extranjeros, como consecuencia de otros factores, entre los que se cuentan las guerras mundiales, las crisis y la devastación de los territorios alemanes.

Así, podemos comprender que la inmigración ha sido una piedra angular en el desarrollo de la República de Chile y principalmente de las ciudades al sur del país, que se constituyeron desde su fundación como un núcleo de desarrollo en la zona, gracias al legado alemán en Puerto Montt.

 

Legado alemán en Puerto Montt

 

Legado alemán en Puerto Montt

El aporte científico, el desarrollo de la industria agrícola, las medidas educacionales – considerando la creación e institución del modelo de enseñanza alemán en muchos establecimientos -, la arquitectura y el comercio con otros puertos (como el de Hamburgo) prosperó en la segunda mitad del siglo XIX, formando parte del legado alemán en Puerto Montt. Similar es el caso de la gastronomía germana – que ha influido mucho en la cocina chilena – la religión (ya que una gran cantidad de los primeros inmigrantes eran protestantes) y la construcción de iglesias luteranas a lo largo del país, lo que da muestra de la fuerza que tuvo y sigue teniendo el sincretismo cultural que se formó con la mezcla de ambos países.

Por todo ello, hoy en la ciudad de Puerto Montt podemos encontrar muchas de las muestras de este sincretismo y su importancia en la historia de Chile, particularmente en la construcción de la zona sur, con toda la magia y encanto que hoy conocemos.