Selknam: el pueblo extinto de la Patagonia


El Estado de Chile, sin duda, tiene una gran deuda histórica con los indígenas del territorio nacional y, probablemente, aún mayor con el pueblo selknam, extintos de forma trágica de Tierra del Fuego.

Presentes en ese territorio por unos 10 mil años y también conocidos como onas, los selknam fueron nómades y su actividad principal de supervivencia fue la caza de aves y también, fundamentalmente, de animales terrestres. Su alimentación no solo se limitaba a la carne, sino que se complementaba con la recolección de hierbas, hongos, frutos y otras raíces silvestres.

 

Estilo de vida

 

La estructura social de los selknam se basó en el patriarcado, organizándose en núcleos familiares y siendo mayoritariamente monógamos (sin obviar el hecho de que un hombre sí podía tener dos mujeres). Los hombres eran de elevada estatura y bastante robustos, mientras que las mujeres eran más bajas. Todos tenían que depilarse y mantener vello sólo en la cabellera.

Además, se pintaban los cuerpos para protegerse de las distintas condiciones climáticas, pero también para demostrar el estado de ánimo en que se encontraban. Destacó como vestimenta característica una larga capa de piel de guanaco, que colgaba desde sus cuellos hasta las rodillas.

De forma muy creativa, las mujeres selknam adornaban sus cuellos con collares de conchas y de huesos de ave. Ellas también utilizaban una especie de delantal que les cubría desde las rodillas hasta la zona por debajo de los senos.

Prácticamente toda su vestimenta era confeccionada en piel de guanaco. De hecho, así lo hicieron con los zapatos, los cuales cosían con los pelos hacia afuera.

 

Espiritualidad

 

El pueblo Selknam creía en chamanes y sabios, quienes ejercieron una especie de liderazgo religioso jerárquico: los adultos tenían autoridad sobre los más jóvenes. En el caso de los primeros, éstos llegaban a convertirse en chamanes siempre y cuando fueran aprendices de otro grupo de ellos. Y cuando se transformaban en uno, recibían un poder conocido como wáiuwin, el que utilizaban en tiempos de caza y también de guerra.

Este pueblo, creía en un espíritu superior, anterior al tiempo y que denominaban como el “ser que está allá arriba”, su nombre era Timáukel.

 

El genocidio selknam

 

Más allá de una historia y tradiciones que parecen típicas, este pueblo padeció de una de las peores extinciones masivas. El genocidio selknam se dio cuando a Tierra del Fuego comenzaron a llegar los colonizadores europeos y chilenos.

Estos nunca aceptaron la soberanía de los onas, quienes intentaron resistirse a la invasión destruyendo las alambradas que los forasteros instalaron para dividir el territorio. No tuvieron éxito en su cometido, configurándose la desaparición de su raza.

Los extranjeros llegaron a ofrecer una libra esterlina por cada nativo asesinado. Para probar que se había matado a uno, debían llevar una oreja o mano como prueba. Los pocos sobrevivientes fueron deportados a Isla Dawson o Río Grande, donde misiones salesianas se hicieron cargo de ellos.

 

Los selknam, aún presentes

Esta cruel forma de eliminar al pueblo selknam se desconoció por mucho tiempo. Por lo mismo, algunos historiadores (junto con políticos, docentes e intelectuales), revivieron la lucha por reivindicar su historia. El principal obstáculo en este cometido, es el costo que se pudiese originar al Estado, tomando en cuenta eventuales indemnizaciones a los descendientes por la desaparición de esta etnia, ya que el genocidio selknam se considera un delito de lesa humanidad y por tanto, no prescribe.

Pese a su triste historia, la huella de los selknam persiste en la Patagonia: el fantasma de su rica cultura, su pacífica organización y la riqueza del entorno natural en que habitaban, el cual aún posee recodos inexplorados.