Al final del fiordo Peel, en su brazo derecho hacia el este, se encuentra el Fiordo Calvo, un paraíso enclavado en medio de la cordillera de los Andes y en donde podemos ver mas de 11 glaciares. Una aventura casi antártica, rodeado de hielos y montañas.
A bordo del Capitán Constantino; un resistente explorador de hielo, diseñado y construido exclusivamente para esta excursión, navegaremos por casi tres horas y media entre témpanos y glaciares del Fiordo Calvo, accediendo a lugares vírgenes e inaccesibles que sólo Cruceros Skorpios puede ingresar, quedando a tan solo 35 kilómetros del limite con Argentina.
En este lugar realizaremos el tradicional brindis de 12 con 30: whisky con hielos milenarios. Navegar entre los icebergs es simplemente una sensación única: atravesar barreras de hielo es algo diferente e irrepetible, que difícilmente podrá olvidar, observando sus montañas y témpanos que lo harán remontarse a la era del hielo.
Muchos de estos glaciares tienen nombre de tripulantes de Skorpios III, bautizados por Don Constantino en su primer crucero de la Ruta Kaweskar el año 2003.









































