Ubicado en el Fiordo de las Montañas, el Glaciar Bernal está en su fase terminal, cuya lengua de hielo ya no alcanza el mar, sino que descansa sobre rocas y una laguna formada por su propio deshielo. Es el lugar que describe a la perfección el avance y retroceso de un glaciar.
Desembarcaremos con nuestros botes y nos adentraremos por un sendero que atraviesa un bosque joven de coigües y lengas hasta llegar a los pies del glaciar. Un sitio que poco a poco se convierte en una sala de clases al aire libre, donde aprendemos cómo la naturaleza, con sus musgos y líquenes, lentamente va colonizando este lugar y el glaciar va en retroceso.
Glaciar Bernal, un gigante en extinción con una paisaje que pareciera estar sacado de un cuento de hadas.














